No tus ventas. Esas las cierra tu equipo. Cada consulta entra con responsable.
Contestalas ahora, de memoria. Sin abrir nada ni preguntarle a nadie.
Si respondiste que no a alguna, nadie en tu negocio hizo nada mal. Es que ese dato no vive en ningún lado — todavía.
Si no podés contestarlas, ese es el problema. Y no es de tu equipo.
La venta más larga que vimos tardó 30 días de seguimiento. El cliente nunca dijo que no. Lo que al día dos parece perdido, al día treinta seguía vivo — mientras alguien lo estuviera mirando.
Ni un feriado. Ni mientras el vendedor está mostrando una unidad. Le pasa igual a los equipos que atienden bien: lo que falla es dónde queda anotado.
Domingo 23:47: la consulta llega y nadie la ve.
Entra al sistema con hora, origen y responsable asignado. El lunes nadie tiene que acordarse: ya está en la lista de alguien.Si activás LIA, además contesta en el momento, indaga y agenda.
“¿Qué pasó con el de la Hilux?” — nadie sabe.
Cada consulta con responsable, último contacto y próximo paso, en tu celular.
El seguimiento depende de que alguien se acuerde.
Las consultas sin responder quedan a la vista en una lista aparte, no perdidas entre las demás.
“¿La publicidad sirve?” — una sensación.
Cada consulta con su origen y su costo. Números para decidir.
El negocio depende de que estés encima.
El proceso corre solo. Vos decidís con información.
No es una promesa: es la pantalla. Un sistema de gestión de clientes construido por nosotros, donde vive todo lo que entra a tu negocio.
Cuántas entraron.Y cuántas nadie tocó todavía.
Nada queda en el celular de nadie.Todo tiene un responsable y una fecha para volver a contactar.
Atendió la consulta
Calificó: listo para visita
Agendó visita mar 21
Sofía abrió la consulta
Sofía la movió a Presupuesto
Quién hizo qué, y cuándo.Incluido lo que hizo el sistema solo.
Por qué se caen.Escrito al cerrar cada una, no adivinado a fin de mes.
LIA es una parte de esto — la que contesta cuando no hay nadie. El sistema es todo lo demás: dónde queda cada consulta, quién la sigue, y qué ves vos.
Escribinos ahora. A la hora que sea — un domingo a la noche, un feriado, las tres de la mañana.
Te va a contestar el mismo sistema que construimos para nuestros clientes, andando en nuestro propio negocio: te responde al instante, te hace las preguntas correctas y, si querés, te agenda la sesión ahí mismo.
Así se siente del otro lado. Con tu información y tu forma de hablar, haría lo mismo en el tuyo.
Probalo ahora →Todo lo que sigue viene adentro. Se instala una vez y queda funcionando.
Toda consulta cae en un solo lugar y se reparte por turno entre los vendedores, sin que dos caigan en el mismo; cada uno ve su cartera y nada más. Las que quedan sin responder van a una lista aparte, no perdidas entre las demás. Lo ves en el tablero del celular, con reporte mensual y una revisión trimestral del negocio.
Nuestro agente propio. Atiende las 24 horas, indaga como vendedor del rubro, califica, agenda y deriva con un resumen. Transcribe audios y entiende las fotos que manda el cliente. Si el cliente deja de responder, retoma la conversación por su cuenta —a las 5 y a las 22 horas, y al segundo día si llegó por un anuncio— con lo último que hablaron, no con un mensaje genérico. Se apaga cuando quieras. Viene incluida y se activa solo si la querés.
Campañas en Instagram y Facebook con optimización continua, 5 piezas por mes (3 creativos nuevos y 2 variaciones) y una reunión mensual. El reporte de captación va separado: consultas generadas y costo por consulta.
Tu número de siempre o uno nuevo, como te convenga; si conservás el tuyo, tu equipo sigue contestando desde su celular igual que hoy. Dos licencias, capacitación de dos horas, datos aislados y accesos documentados. Tope de 21 días hábiles: si no está funcionando según el checklist que firmamos los dos, se devuelve el 100% de la implementación.
Preferimos decirlo ahora y no descubrirlo a los dos meses.
El sistema se paga si recupera una sola operación cada tres meses.
El margen de esa operación lo sabés vos, y la cuenta la hacés con tus números. Lo que ponemos nosotros es la trazabilidad para saber si apareció de verdad, en vez de discutirlo por sensación.
Tres cosas, y se cotizan por separado: sistemas a medida para lo que hoy hacés a mano, agentes que atienden cuando no hay nadie, y automatizaciones para todo lo que se repite.
— ¿Por qué lo cargan así?
— Porque el sistema no me deja.
Esa frase se dice todos los días, en miles de negocios: gente trabajando como el programa quiere, no como el negocio necesita. Usando el 10% de lo que pagan — sin la única función que de verdad les falta.
Un sistema a medida es lo contrario. Cada pantalla existe porque tu negocio la necesita, y no hay nada más. Se arma por piezas, en semanas: la primera sola ya trabaja, las siguientes se suman cuando hacen falta. Clínica, taller, campo, comercio — da igual.
Atienden, responden y agendan cuando no hay nadie. Para cualquier rubro donde una consulta sin respuesta es una oportunidad perdida.
Las tareas repetitivas que se hacen solas.
Elegí tu tarea
¿Cuántas horas por semana se lleva?
Evaluamos tu proceso comercial de punta a punta. Te queda el mapa de fugas y una sola prioridad.
Protocolo de atención y seguimiento, entrenado sobre tu operación real.
Si no es viable o no te conviene, también te lo decimos.
Sin cargo. Miramos tus propios números juntos. Los cupos son limitados de verdad: se hacen dos implementaciones por mes.
Traés tus números como los tengas: planilla, cuaderno, capturas de WhatsApp.
Miramos juntos qué se puede reconstruir de los últimos treinta días, y qué no.
Salís con el diagnóstico escrito, contrates o no.
Las tres preguntas de arriba, pero con los datos adelante.
Si de la sesión sale que tu problema no es el seguimiento, te lo decimos y no te vendemos nada. Pasa, y está bien que pase.
Te escribimos por WhatsApp antes de 24 horas para coordinar.
Mientras tanto, así pensamos: Instagram.
Eso no se cuenta en una página. Se ve trabajando.
En nuestro Instagram mostramos lo que construimos cada semana: los sistemas, las decisiones — y lo que sale mal, también.
Vernos trabajar →Todavía no es momento del sistema CERO FUGAS™ es el punto de partida: el método para encontrar por dónde se te escapan las consultas, para hacerlo vos.
Ver CERO FUGAS™ ↗